Qué es la metodología

Comprender los fundamentos y el propósito de este enfoque

  • Estas directrices ofrecen una introducción y una hoja de ruta práctica para crear un Consejo Asesor Infantil (CAB), con el propósito de integrar las opiniones de los niños en el trabajo del Consejo de los Estados del Mar Báltico. Se basan en el reconocimiento de que los niños son titulares de derechos en virtud de la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño y expertos en sus propias vidas, con mucho que aportar a la elaboración de políticas eficaces y significativas.

    Es importante destacar que las directrices se crearon mediante un proceso participativo. Los miembros del Consejo Infantil de Eurochild (11 niños de 11 países europeos) participaron activamente en la elaboración del contenido. Aportaron recomendaciones sobre entornos seguros, dinámica de grupo, distribución del tiempo y las cualidades que deberían tener los adultos que apoyan al consejo. Todos sus comentarios se integraron en el documento final y se les informó de cómo se habían utilizado sus contribuciones. Esto hace que las directrices no solo traten sobre la participación infantil, sino que también hayan sido desarrolladas mediante la participación de los niños, reflejando buenas prácticas de participación significativa.

    Las directrices abarcan pasos esenciales como la protección infantil, los procedimientos de selección, la preparación, el inicio de las reuniones y el seguimiento, monitoreo y evaluación continuos, subrayando que la participación infantil es un proceso continuo de aprendizaje que evoluciona con el tiempo.

Cómo se puede utilizar

Aplicaciones prácticas y orientaciones para la implementación

Estas directrices están diseñadas para un uso amplio. Aunque fueron redactadas para el Consejo de los Estados del Mar Báltico, pueden ser aplicadas por cualquier organización gubernamental o no gubernamental que busque integrar la participación infantil significativa en sus estructuras, programas o procesos de toma de decisiones.

Puedes utilizar las directrices para:

  • Comprender los principios fundamentales de la participación infantil significativa
  • Planificar y establecer un CAB adaptado a tu contexto
  • Crear procedimientos seguros y adaptados a los niños (desde la protección infantil hasta la contratación)
  • Apoyar a los adultos y al personal que trabajan con niños
  • Organizar y facilitar reuniones eficaces
  • Establecer sistemas de seguimiento, monitoreo y evaluación para garantizar que las aportaciones de los niños influyan en las decisiones

Puedes consultar el documento como una metodología completa o utilizar secciones específicas según tus necesidades. La guía promueve una participación práctica, segura y sostenible de los niños, ayudando a las organizaciones a garantizar que las voces de los niños se reflejen realmente en las políticas, los programas y los resultados.

 

Enfoque en la inclusión

La inclusión en estas directrices no se aborda como una única acción o como un paso aislado. Más bien, es un principio fundamental integrado en toda la metodología, basado en los nueve principios de participación infantil que orientaron tanto la estructura como el contenido del documento. Estos principios, revisados y reforzados con las aportaciones del Consejo Infantil de Eurochild, actúan como columna vertebral conceptual y práctica, garantizando que la inclusión se aplique, revise y refuerce de manera constante en cada fase de la creación y el funcionamiento de un Consejo Asesor Infantil (CAB).

Dado que las directrices fueron creadas conjuntamente con los niños, reflejan una comprensión matizada de la inclusión que va más allá de la representación. El resultado es un enfoque de la inclusión inherentemente multidimensional. Reconoce que la participación está determinada por factores interrelacionados: los antecedentes, las identidades, las capacidades, las experiencias vividas, los niveles de comodidad y la exposición previa de los niños a entornos de participación. En lugar de asumir que los procedimientos universales son suficientes, las directrices hacen hincapié en la reflexión, la adaptación y la capacidad de respuesta continuas. La inclusión se considera un proceso dinámico que debe evolucionar a medida que evoluciona el CAB, reforzado mediante el monitoreo, el seguimiento y la evaluación colaborativa con los propios niños.

Colaboradores

Organizaciones y personas que desarrollaron esta metodología

Estas directrices fueron desarrolladas conjuntamente por:

Su experiencia combinada garantizó que tanto las perspectivas profesionales como las experiencias vividas de los niños contribuyeran a dar forma a la metodología.